El Rincón de Diego es un restaurante ubicado cerca del puerto de Cambrils. Este restaurante familiar es una de las mejores opciones para disfrutar de la gastronomía tarraconense. Diego Campos chef del Rincón de Diego, practica una cocina imaginativa basada en el excelente producto de la zona que trata con mimo para sacarle al máximo partido. Una carta de vinos muy amplia donde podemos encontrar una excelente variedad de referencias de diversas denominaciones de origen. La bodega del Rincón de Diego esté especialmente bien surtida en cavas y vinos locales. La relación calidad precio de este restaurante es realmente fantástica. Fue inaugurado en 1983 y ha sido reconocido con una estrella Michelin que ostenta desde el año 2005. Ofrecen una carta donde pescados y mariscos tienen un gran protagonismo además de cuatro menús configurados: Gastronómico, Degustación, del Rincón de Diego y del Cava.
Rincón de Diego (Cambrils – Tarragona)
Estrellas Michelin
Soles Repsol
El restaurante es moderno y acogedor, la decoración es agradable y está muy cuidada. Lamparas y apliques italianos de diseño decoradas con cubiertos. El restaurante tiene varias alturas, al fondo de la planta baja hay una fuente tipo cascada que aporta un agradable y relajante murmullo que envuelve a los comensales durante la cena. La vajilla y la cubertería son de gran calidad así como la mantelería bordada con el logotipo del restaurante. Como era mi primera visita y quería probar lo más representativo de la cocina del Rincón de Diego opte por el menú degustación. La excelente sumiller del Rincón de Diego es Patricia Rodríguez (vizcaína). El trato recibido por su parte fue excelente tanto en el asesoramiento a la hora de elegir el vino para acompañar el menú degustación como en la explicación de los diversos platos del menú. Me decanté por un vino blanco ya comentado en este blog: Nora 100% variedad Albariño.
Sales con aceite 100% Arbequina
Empezamos el menú degustación del Rincón de Diego con unas tostas de pan y aceite 100% variedad Arbequina acompañado de sal volcánica de Hawai, sal rosa del Himalaya y sal blanca de Mallorca. Sales muy exóticas, pero donde esté la sal de Añana…. que se quiten todas las demás.
Tortillitas de camarones
El primer aperitivo del menú degustación con el que nos sorprende el chef Diego Campos es una tortillita de camarones al estilo de la que hace el chef del restaurante A poniente, Angel León. Nada que ver con la tradicional tortilla de camarones. Esta tortilla es frágil, ligera, con un sabor más que sutil que nos deja apreciar el sabor de los camarones. Un bocado delicioso para abrir boca.
Bombón de cóctel americano
Empiezan a sucederse los aperitivos sin dar tregua al comensal. Ahora turno para un delicado bombón líquido de cóctel americano: campari, vermut dulce, soda y toques cítricos. Cobertura fina de chocolate que explota en la boca dando salida a una cascada de vermut preparado que entra de primera con los aperitivos.
Snacks crujientes
Snacks crujientes elaborados con patata y queso parmesano, y con arroz inflado con tinta de chipirones. Son bocados crujientes, ligeros y con sabores muy interesantes. Un bocado muy original.
Aperitivos del Rincón de Diego
El resto de los aperitivos del menú degustación del Rincón de Diego se presentan en una reproducción a escala de la torre de defensa del puerto de Cambrils. Empezamos con un cucurucho relleno de queso fresco y tartar de salmón con topping de polvo de kikos que me recuerda a una vieja receta mía de conos rellenos de salmón. A continuación una gamba blanca en tempura con salsa romesco, después una esqueixada de bacalao con esferificación de aceituna negra, un sorprendente taco de atún marinado con vinagreta de fresas y por último unos mejillones con gelée de agua de su cocción y salsa romesco. Pequeñas joyas gastronómicas en miniatura muy representativas de la cocina de la tierra ejecutadas con maestría por Diego Campos. Es difícil destacar uno del resto. Podéis ver el detalle de los aperitivos en la galería de fotos de la parte inferior.
Ajo blanco con espárragos y anguila ahumada
Empezamos con los platos del menú degustación del Rincón de Diego. En primer lugar un ajo blanco con espárragos y anguila ahumada. El ajo blanco es muy sutil y delicado con sabores muy equilibrados, sin ninguna estridencia. Se presenta al comensal un plato con almendras blancas, dados de espárrago blanco, tacos de dulce de membrillo, cortes de rica anguila ahumada, sorbete de espárrago y una punta de espárrago blanco que es pura mantequilla. A continuación se derrama por encima el ajo blanco con una jarra de cerámica y el disfrute es total. Muy acertado el juego de texturas y sabores de este plato.
Ensalada de bogavante con sandía caramelizada y salsa nikkei
El nivel del menú va in crescendo y llega el turno de una refrescante y sabrosa ensalada de bogavante con sandía caramelizada y salsa nikkei. Nada de miserias, un buen pedazo de tronco de bogavante bien cocido y una pinza de buen tamaño napados con mayonesa de sus corales y una selección de brotes, germinados y flores. Un plato sorprendente por sus elementos, muy bien definido, otro juego de sabores y texturas que armonizan a la perfección. Parece el santo y seña de la cocina del chef Diego Campos. 100% #Rikérrimo.
Vieira con parmentier trufada, gamba de Costa y caviar de arenque
Este es sin duda el plato que más me impactó de todo el menú degustación. Su sabor es sencillamente sublime. Soy un incondicional de la vieira y pocas he comido tan perfectamente cocinadas como esta. Un plato que se presenta en dos partes, por un lado sobre un vaso con granos de arroz va una cabeza de gamba local cocinada con sus deliciosos corales en el interior y rematada con unas huevas de caviar de arenque. A parte va una cremosa e intensa parmentier trufada sobre la que reposa un vieira marcada a la plancha de buen tamaño y rematada por una gamba de costa. El personal de sala nos recomienda comer en primer lugar la cabeza de la gamba y a continuación degustar la vieira. Un plato tan brutalmente lujurioso que comería una y otra vez hasta reventar de placer.
Lubina crujiente a la pimienta de Sichuan con teriyaki balsámica de costilla ibérica, puré de hinojo y perlas de lima
Empiezo reconociendo que no soy un gran fan de la lubina, hay muchos pescados que me seducen mucho más. Aun así, esta lubina crujiente a la pimienta de Sichuan con teriyaki balsámica de costilla ibérica, puré de hinojo y perlas de lima es un platazo que sorprende por el juego de texturas de la propia lubina. Una capa exterior crujiente que protege la infinita jugosidad que encontramos en el interior, las lascas se abren como un libro. El resto de componentes del plato arropan y acompañan a la lubina a las mil maravillas, un suave y cremoso puré de hinojo el oloroso y sabroso toque de teriyaki balsámica de costilla ibérica y el toque refrescante que aportan las perlas de lima. Un platazo. Sólo le pondría un pero. Soy un incondicional de la pimienta de Sichuan y creo que una cantidad mayor de este increíble condimento daría otra dimensión al plato.
Tataki de ternera con ensalada líquida
Seguimos disfrutando de la maravillosa materia prima que utilizan en el Rincón de Diego. Esta vez un plato de carne: tataki de ternera de un año con ensalada líquida. La carne es auténtica mantequilla rosada acompañada de unas increíbles cebolletas marinadas y unos mini cantarelus. Una pena que se les hubiesen terminado los perretxicos que acompañan habitualmente este plato para que la experiencia hubiese sido redonda. Aun así es un tataki más que suculento que se acompaña de un vasito con una refrescante ensalada líquida que recuerda a un gazpacho verde. No brilla con la intensidad de los platos anteriores, pero tenemos que tener en cuenta que el nivel estaba muy alto.
Piña colada
Si el simpático barman de vacaciones en el mar (Isaac Washington), tuviese la ocasión de probar la piña colada que preparan en el Rincón de Diego, caería rendido a sus encantos sin duda alguna. Dados de piña con helado de piña colada y un iceberg de coco helado que remata la jugada. Un postre muy refrescante para limpiar el paladar antes del postre principal.
Fondo marino (Chocolate blanco, sorbete de yuzu, crumble, algas, roca de yogurt y té matcha
Este postre es una recreación de un fondo marino con todos sus elementos. Un berberecho y una medusa de chocolate blanco, una roca de yogurt y té matcha, el toque cítrico de un sorbete de yuzu, la textura de un crumble de pistachos, el cujiente que aportan las algas y la espuma de mar elaborada con blue tropic. Un postre muy original que nos permite disfrutar de su juego de texturas y sabores. Está muy currado.
Petit fours
Por último para acompañar el café nos presentan los petit fours del Rincón de Diego en una caja de costurera. Empezamos con una refrescante infusión de hibiscus, continuamos con un adictivo chupa chups de chocolate blanco relleno de zumo de fruta de la pasión, unas increíblemente ricas nubes de cereza que recuerdan a los caramelos pez de cereza, avellanas bañadas en chocolate, un ligero financier, una roca de chocolate y una deliciosa trufa. El último golpe de efecto. Después de probar este menú degustación no me queda más remedio que caer rendido a la cocina del Rincón de Diego y recomendar que visitéis este templo gastronómico a orillas del Mediterráneo en plena Costa Dorada.
Lámpara Italianas diseño exclusivo
Al margen de la cocina y la bodega del Rincón de Diego, también me encanto su cuidada decoración. Hasta el último detalle está perfectamente estudiado, como estas lámparas italianas de diseño fabricadas por encargo. Un notable alto para el personal de sala que me hicieron sentir muy a gusto y disfrutar plenamente de la experiencia gastronómica especialmente su sumiller Patricia.
Ubicado en el barrio de Bilbao La Vieja, con unas espectaculares vistas orientadas a la ría, al mercado de La Ribera, a la iglesia y el puente de San Antón. Mina restaurante es un pequeño establecimiento gastronómico donde Álvaro Garrido da rienda suelta a su creatividad y desarrolla su personal estilo de cocina.
Mina restaurante
Estrellas Michelin
Soles Repsol
Mina restaurante a pesar de sus reducidas dimensiones tiene dos ambientes bien diferentes para disfrutar de su planteamiento gastronómico: un comedor con mesas ovaladas de madera o una propuesta más informal e interesante en una barra con vistas a una cocina abierta para que el espectáculo sea completo y se pueda disfrutar de la acción de una cocina a pleno rendimiento. Álvaro Garrido es un cocinero que goza de una gran reputación dentro y fuera de Bilbao. Antes de abrir su propio restaurante, durante su periodo de formación ha contado con grandes maestros de la cocina y de la repostería: Manolo de la Osa, Paco Torreblanca, Jordi Butrón o Jean-Luc Figueras entre otros. Consciente de los gustos que imperan en una ciudad tan clásica como Bilbao, alterna en su menú platos que suponen ciertas concesiones a ese tipo de cocina clásica combinados con propuestas más transgresoras y agresivas. Esas son sus señas de identidad. Álvaro ganó el premio Chef revelación en 2010 y Chef Millesime en 2011.
Tomate de temporada
La propuesta gastronómica de Mina restaurante se basa en el menú degustación confeccionado con producto de mercado y de temporada, lo cual le permite una mayor libertad creativa, una cocina muy dinámica y personal. Empezamos con un tomate de temporada con mantequilla y migas de pan de centeno como aperitivo. Un plato muy visual que juega con las texturas y los sabores. El frescor del sabroso tomate, la cremosidad salada de la mantequilla y el crujiente de las migas de pan de centeno. Muy agradable.
Ostra, ginebra y cítricos
Uno de los clásicos de Mina restaurante: Ostra, ginebra y cítricos. Una carnosa ostra Guillardeau cruda de buen tamaño cubierta con una sutil gelatina de ginebra y un topping de cítricos. Sabores que armonizan a la perfección. Cuando se trabaja con un producto de tanta calidad como estas ostras es un acierto el manipular lo menos posible y limitarse a enaltecer el producto como hace en este caso Álvaro Garrido. Ni que decir tiene que acompañamos estas delicias con una botella de txakoli bien frío sugerencia del sumiller del Mina.
Txangurro en emulsión de fruta de la pasión
A continuación disfrutamos de un txangurro en emulsión de fruta de la pasión. Una vuelta de tuerca al clásico txangurro muy al estilo de la casa. El plato hubiera rallado la perfección de no haber sido por las cascaras de txangurro que encontré entre la carne. Carne desmigada de txangurro con una agradablemente ácida emulsión de huevo y fruta de la pasión.
Txitxarro ahumado al romero con crema de coliflor y rábano
La siguiente propuesta es un txitxarro ahumado al romero con crema de coliflor y rábano. En este plato la nota predominante es el sabor del txitxarro en semi salazón, con un toque ahumado, una gelée de sidra, láminas de rábano encurtido que acompañan bien el sabor del pescado, sobre una melosa crema de colifor acompañado de unas hojas de rúcula.
Guiso de pochas al azafrán
Este fue uno de los que más me gustó del menú degustación. Una sublime mezcla de sabores, texturas y excelentes productos: Guiso de pochas al azafrán. Unas pochas guisadas en su punto óptimo de cocción, pura crema de pochas en boca con un rico caldito donde se nota el azafrán y coronado por unos trozos de deliciosa amanita cesárea y unas huevas de salmón. Un plato que pide repetir.
Bonito del Norte confitado con berenjena al té rojo
Un plato muy representativo de la cocina de Álvaro Garrido en cuanto a concepto. Mezclas poco convencionales en busca de sabores complejos. Este bonito del Norte confitado con berenjena al té rojo es sabor, es riesgo. La textura y el sabor del bonito es pura delicia. No hay como utilizar productos de temporada para obtener el máximo. Una salsa teriyaki muy especial con toques a miel, soja jugo de berenjena y té rojo.
Crema de queso curado y trufa de verano
Una pausa entre pescados para esta crema de queso curado y trufa de verano. Un plato con muchos matices diferentes. Una crema elaborada con queso curado con foie y pate de caza y trufa de verano. Es una especie de capuccino donde los ingredientes van por capas donde conviven diversas texturas y sabores, el toque del queso curado con trozos de trufa y la densidad de sabor del foie. Muy rico y muy acertada la mezcla de sabores.
Merluza del Cantábrico servida con caldo dashi
Volvemos al pescado con una merluza del Cantábrico servida con caldo dashi. Un plato donde se presenta una deliciosa merluza del Cantábrico cocinada a la plancha con una carne que se deshace en lascas y es pura mantequilla en boca, y una piel deliciosamente tostada y crujiente. Desde luego que no se puede sacar más partido a este pescado. Una vez servida la merluza en la mesa el camarero vierte el caldo dashi elaborado con verduras de caserio. El tradicional caldo japones adaptado a los productos de nuestra tierra con una impresionante densidad de sabor donde encontramos unas penkas.
Solomillo en adobo agrio-picante acompañado de chimichurri y jugo de berros
El único plato de carne del menú fue un solomillo en adobo agrio-picante acompañado de chimichurri y juego de berros. La carne es pura mantequilla y está bien respaldada por chimichurri, el jugo de berros, unas cerezas confitadas, una tierna cebolleta y patata cocida. Una vez más una combinación de sabores muy acertada.
Tarta de manzana
Empieza la bateria de postres con la interpretación que hace el chef de Mina restaurante de la clásica tarta de manzana. Una mezcla de mascarpone con crema de manzana reineta que envuelve dados de manzana confitados donde destacan sabores como la canela o el cardamomo. El postre está rematado con una txapela de cristal de garam masala. Muy rico y ligero. Otro ejemplo de la cocina de Álvaro Garrido donde queda patente su solvencia como repostero. No olvidemos que se ha formado en la casa de uno de los mejores reposteros del mundo como Paco Torreblanca.
Crème brùlée de azafrán, pera y granizado de Amaretto
En la crème brùlée de azafrán, pera y granizao de amareto se juega con las temperaturas, las texturas y los sabores. La cocina de Álvaro es así, una constante huída hacía adelante en busca de sabores. No se parece a ningún otro cocinero que yo conozca. Amargo, dulce, crujiente, frío, templado….. sorprendente.
Sabayón de azúcar moscovado, sorbete de naranja amarga y yogurt de lima
El broche final a la comida previo a los petit four es un sabayón de azúcar moscovado, sorbete de naranja amarga y yogurt de lima. Este postre no figuraba en el menú pero esto no supone ningún problema, bienvenidos sean los bonus tracks en templos gastronómicos como Mina restaurante. Un postre muy refrescante, equilibrado y agradable.
Petit four en Mina
Para acompañar el café los clásicos petit four: mini bizcochos de almendra molida, gominolas de frambuesa, galleta tipo scotish de mantequilla y unos macarons. Broche final a un excelente menú degustación donde he disfrutado con la visión transgresora de la cocina. Un chef que trabaja con productos de gran calidad y los acompaña con contrastes sorpresivos que convierten la comida en una montaña rusa de sabores con diversidad de matices. Toques amargos, dulces, salados, amargos… Todo tiene cabida en la pequeña cocina del Mina restaurante un mundo de sabores desconcertantes con un único objetivo: sorprender al comensal. Está claro que este restaurante no es para todos los públicos por su a veces arriesgada apuesta culinaria, pero cualquier personas que disfrute con la gastronomía y tenga paladar sabrá disfrutar de la imaginación y creatividad del chef. Para mi es uno de los mejores restaurantes de Bizkaia sin duda alguna.
Restaurante: Mina restaurante
Chef: Álvaro Garrido
Dirección: Muelle Marzana s/n 48.003 – Bilbao (Bizkaia)
Esta receta se prepara en menos de 15 minutos, no requiere una elaboración excesiva, es una forma diferente de disfrutar de unas ricas gambas. La receta original es del cocinero Jesús Sanchez, chef del restaurante Cenador de Amós (1 estrella Michelin) ubicado en Villaverde de Pontones (Cantabria). Jesús Sanchez prepara unas gambas con curry, mi versión es más picante: gambas crujientes con chile.
Gambas crujientes con chile
Fácil 15 minutos 2
12 gambas de Huelva
pan de gambas
copos de chile
sal de Añana
2 huevos
palitos de brocheta
Para comenzar a preparar unas gambas crujientes con chile, lo primero que tenemos que hacer es pelar las gambas y quitar los intestinos, a continuación las ensartamos desde la cola con una brocheta de madera. Con ayuda de un picador, troceamos el pan de gambas que hará las funciones de cobertura crujiente de nuestras gambas. Lo ideal es obtener trozos del diámetro de un garbanzo, ni trozos muy grandes ni muy pequeños.
Batimos dos claras de huevo sin que lleguen a montar, pero lo suficiente para que levanten. Estas claras batidas harán las funciones de pegamento para que los trozos de pan de gamba se adhieran a las gambas.
Sumergimos las brochetas de gambas en las claras de huevo batidas y posteriormente rebozamos en el pan de gamba triturado para que se pegue a la gamba por todos lados.
Ponemos al fuego una sartén con abundante aceite de oliva virgen extra y cuando empiece a humear, introducimos las brochetas para que las gambas se cocinen y los trozos de pan de gamba se hinchen para convertirse en gambas crujientes.
Por último colocamos las brochetas sobre papel de cocinar para retirar el exceso de aceite y rociamos con copos de chile para darle garrote al asunto y ya tenemos terminadas nuestras gambas crujientes con chile. #Rikérrimo
Utilizar gambas o langostinos frescos de calidad para que luzca la receta.
Triturar sin pasarnos el pan de gambas, lo ideal es del diámetro de un garbanzo.
Freír en aceite muy caliente las brochetas para que suflen completamente los trozos de pan de gamba adheridos a las gambas.
Pantera – Cowboys from hell
Los cowboys from hell siempre tendrán un hueco en mi cocina, los rifts de Dimebag Darrell son una auténtica joya y su perdida es irreemplazable. Pantera siempre será una banda mítica.
El restaurante Etxanobe es uno de los grandes templos gastronómicos de la villa de Bilbao. Fernando Canales y su lugarteniente Mikel Población practican una cocina que es un lujo para los sentidos en un marco incomparable, el palacio de Euskalduna con unas increíbles vistas a la ría de Bilbao.