El ramen es una sopa de fideos cuyo origen parece estar en china, que se ha convertido en una auténtica religión para los japoneses. En realidad ellos han conseguido que se convierta en un plato elaborado en las cocinas de todo el mundo. El ramen se prepara con una elaborada sopa, los fideos tradicionales y el acompañamiento que suele ser carne y un huevo cocido.
En esta ocasión nos saltamos un poco la receta original con este ramen de begihaundi. Yo siempre defiendo que las recetas son para interpretarlas, sino todo el mundo cocinaría igual y esto sería bastante monótono. Sustituimos la sopa miso tradicional por un potente caldo de lumagorri con verduras y en lugar de los fideos para ramen utilizaremos unos tallarines de begihaundi. Espero que os guste esta propuesta y os animéis a probar mi versión del ramen japonés.
Ramen de begihaundi con lumagorri
Fácil 120 minutos 4
- 2 carcasas de pollo lumagorri
- 2 cebollas moradas de Zalla
- 1 puerro
- 1 tomate
- 1 rama de apio
- 1 zanahoria
- 3 l. de agua
- 1 begihaundi de unos 750 grs.
- 4 huevos
- cebollino
- 500 ml. de vino tinto
- 4 hojas de alga nori
- shichimi togarashi

Cómo se prepara un ramen de begihaundi con lumagorri

El primer paso para preparar esta receta de ramen de lumagorri es empezar a preparar el caldo, una de las partes esenciales a la hora de cocinar un ramen. Metemos en una bandeja de horno precalentado a 180º las carcasas de pollo lumagorri junto con las verduras: 1 cebolla morada de Zalla, 1 puerro limpio entero, 1 tomate entero (sin pedúnculo), 1 zanahoria y una rama de apio. Horneamos hasta que se vaya dorando tanto la piel de las carcasas de lumagorri como las verduras. Una vez este dorado sacamos del horno y dejamos fuera que se atempere.

Mientras se enfrían las carcasas y la verdura, vamos con los tallarines. Limpiamos el begihaundi y nos quedamos con un rectángulo el resto lo utilizamos en cualquier otra receta (unas rabas, un arroz, o la plancha). Una vez limpio el rectángulo de begihaundi lo enrollamos y lo envolvemos con papel film transparente y apretamos por los extremos. Una vez hecho el paquete lo introducimos al congelador al menos durante una hora para que se congele y el corte fino sea más fácil.

Mientras se congela el begihaundi continuamos con la elaboración del caldo del ramen. En una cazuela a fuego medio colocamos las carcasas de lumagorri junto con la verdura asada, previamente troceada y vertimos 500 ml. de vino tinto. Cocemos a fuego medio hasta que se evapore el alcohol y se reduzca el líquido. Calentamos la placa del horno al fuego con agua para desglasar toda la sustancia que se haya pegado en la placa. Añadimos todo el jugo desglasado de la placa a la cazuela. Cubrimos con agua y hervimos para que se vaya cocinando el caldo.

Degrasamos y espumamos las impurezas del caldo. Cocinamos hasta que reduzca. También lo puedes hacer en una olla express para ahorrar tiempo. Una vez reducido el caldo, lo colamos y dejamos que se enfríe en un bol. Hasta que vayamos a utilizarlo.

Sacamos el rollo de begihaundi del congelador y retiramos el film protector. Con la ayuda de un cuchillo muy afilado vamos cortando en tiras finas los tallarines de begihaundi que sustituirán en esta receta a los clásicos fideos de ramen. Los reservamos en un plato para que se descongelen a temperatura ambiente.

Cortamos en aros finos la cebolla morada de Zalla y la ponemos a pochar en una sartén con un chorrito de aceite de oliva virgen y un pellizco de sal de Añana. Salteamos hasta que caramelice la cebolla y entonces reservamos.

Llegó el momento de emplatar. En un bol colocamos una hoja de alga nori cortada en cuatro rectángulos. A continuación colocamos un puñado de tallarines de begihaundi en crudo. Ponemos a calentar al fuego el caldo que vayamos a utilizar para el ramen de begihaundi. Y ponemos agua al fuego en un cazo. Cuando el agua rompa a hervir añadimos los huevos y los cocinamos durante 6 minutos. A continuación los metemos en agua fría para cortar la cocción.

Cubrimos los tallarines del bol con el caldo caliente de lumagorri y verduras. Colocamos a un lado una cucharada de cebolla morada de Zalla pochada y el huevo cocido partido por la mitad y rematamos con shichimi togarashi y cebollino picado. Ya tenemos listo nuestro ramen de lumagorri. Yo lo acompañé con una copa de txakoli. Te animo a probar. Verás que #Rikérrimo está. On egin !!!

- La clave de cualquier ramen es tener un buen caldo
- Corta los tallarines de lumagorri lo más fino que sea posible

Scorpions – All Day And All of the Night
Interesante versión de The Kinks ejecutada por Scorpions. A sus más de 60 años siguen dando caña. Y esperemos que por muchos años.


Siempre he sido un incondicional de las empanadillas desde bien pequeño. Todos recordamos las ricas empanadillas de bonito que nos preparaba nuestra amatxo para cenar. En mi caso generalmente eran los viernes antes de ver en la tele el 1,2,3 (qué viejuno). Es un plato que suelo hacer bastante en casa pero siempre trato una vuelta de tuerca al contenido experimentando y tratando de buscar otros sabores. Comer siempre lo mismo es un tanto aburrido. Y fruto de esa búsqueda han surgido estas empanadillas thai de bonito que me han encantado por el intenso sabor de su relleno. Os recomiendo probar en casa. Los ingredientes no son nada complicados de encontrar hoy en día. Si os cuesta dar con alguno me decís y os digo donde comprar u os recomiendo otros ingredientes alternativos. Para ir un poco más allá con la receta podeís utilizar pescado fresco en tiras: verdel, chicharro… A cocinar !!! 




El pad thai es uno de los platos más internacionales de la cocina tailandesa. Básicamente es un salteado de noodles de arroz con una potente salsa de tamarindo, salsa de pescado y otros condimentos. Se suele acompañar de gambas, pollo o tofu. Es como la paella, existen mil versiones pero todas o casi todas tienen su encanto. Yo me he decantado por una versión con gambas y a la salsa le he incorporado cebolla morada de Zalla. El pad thai es un fiel exponente de la cocina tailandesa, colorida y rica en sabores y texturas. La clave de la receta es la salsa de tamarindo que sólo encontraréis en establecimientos especializados en comida asiática. Sin duda es lo que otorga personalidad al plato. Es una preparación muy sencilla que en casa gusta mucho y cocinamos a menudo. Espero que tu también te animas a probar en casa.



















