
A la receta del marmitako tradicional de toda la vida también se le puede dar una vuelta de tuerca y hacer algo diferente. Esta es una propuesta distinta algo más actual pero con todo el sabor de un buen marmitako. Tengo que confesar que en una ocasión también me atreví a preparar unas bolitas de marmitako, una versión en formato croqueta del tradicional guiso marinero. En esta ocasión partimos de la receta tradicional para convertir el guiso en una crema de marmitako que sirve de cama a un tataki de bonito del norte. Os animo a hacerlo en casa porque el resultado es apoteósico.



¿Qué cocinamos hoy? Pues unos níscalos con txistorra. El níscalo o Lactarius deliciosus es un hongo muy común es España que crece en pinares y bosques mixtos. Se encuentra en otoño y es muy apreciado gastronómicamente, especialmente en Catalunya. Su carne es densa y compactacon olor suave y dulzón. Al corte tiene un intenso color naranja. Las preparaciones más habituales con esta seta son: asada, guisada o acompañando guisos de carne. Esta vez vamos a saltear los níscalos con una txistorra casera del carnicero del mercado de mi barrio para darles un toque cañero.
