
Cuando empecé a pensar en esta receta de langostinos morunos crujientes, la imaginaba con alguna salsa para untar el langostino y proporcionarle otra dimensión, pero en las pruebas previas de la receta lo descarté porque el langostino tal cual es suficientemente resolutivo y cualquier aderezo o acompañamiento sería un error y enmascararía su sabor.
El pescado y el marisco reaccionan muy bien ante las especias de origen árabe aunque tendemos inconscientemente a asociarlas con carnes (fundamentalmente cordero), quizás por tradición o por falta de espíritu innovador pero como siempre digo la cocina está para reinterpretarla y hacerla tuya. Todo puede ir con todo mientras no se demuestre lo contrario ¿quien dijo miedo? Todos tenemos recetarios en casa, pero si los sigues al pie de la letra, ¿dónde esta la diversión? Así que vamos a cocinar y a enriquecer las recetas que caigan en nuestras manos aportando nuestro «touch». Al lío, una receta muy facilota y resultona de langostinos morunos crujientes que van a gustar y mucho.

La paella es un clásico de la gastronomía muy ligado al turismo, siempre que llegan turistas a las ubicaciones costeras especialmente en el mediterráneo, van de cabeza a la paella. El problema es que hay preparaciones infumables que pretenden hacer pasar por paella cuando son cualquier otra cosa, con lo poco que cuesta preparar una buena paella al momento. Yo no soy nada purista en la cocina, pero hay mucho taliban que sólo acepta la receta tal cual y creo que es un error, cada cual debe interpretar las recetas a su gusto, así es como surgen nuevas recetas y conceptos, si todos nos dedicásemos a seguir las recetas al pie de la letra la cocina no habría evolucionado y todo sería sota, caballo y rey. Dicho esto…. está es mi paella de marisco, lleva txakoli, pimiento txoricero y sal de Añana….. los puristas se tirarán de los pelos pero esta es mi paella de marisco y punto pelota, nunca me han gustado los talibanes, la cocina es imaginación y libertad. Os dejo con mi paella de marisco.



